Mi filosofía

Parto de la experiencia de que el cuerpo sabe hacer su homeostasis y quiere sanarse a sí mismo, solamente es necesario eliminar los bloqueos que le ponemos.

La homeostasis es la función natural que poseemos todos los organismos vivientes para encontrar el equilibrio interno y en relación con el medio en el que habitamos. Vivimos en estrecha relación con todos los elementos que componen nuestro entorno y originalmente estamos predestinados, mediante innumerables patrones, a buscar y conseguir todo lo necesario para satisfacer nuestras necesidades.

Los seres humanos estamos diseñados para realizar estas dinámicas a través de procesos en los que intervienen tres fuerzas energéticas fundamentales: sentir, pensar y actuar. Cualquier alteración, dentro o fuera de nosotros mismos, desencadena una reacción que involucra emociones, pensamientos y acciones que conducen a compensar el desequilibrio producido y a restaurar las condiciones en las que se pueda mantener la vida.

Muchas veces estas compensaciones modifican nuestra estructura emocional, mental o física, lo que genera nuevos patrones patológicos o bloqueos fisiológicos y psíquicos que rompen las condiciones normales de bienestar y de salud en las que hemos sido creados.

Un impacto emocional repercute en la manera de pensar y de actuar y modifica también la estructura física de una persona, de la misma forma que un accidente, con secuelas físicas, afecta también a la estabilidad psíquica.
Sobre todo la Sanación Reconectiva® y la Reconexión®, pero también los masajes y otras terapias, ayudan a nuestro cuerpo y nuestra mente a recuperar la capacidad de autorregulación y su potencial de sanación.